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2020-05-24 |Homilía del 7º Domingo de Pascua

Lecturas de la Misa

1º Lectura: Hechos 1, 1-11

Salmo: 46

2º Lectura: Efesios 1, 17-23

Evangelio: Mateo 28, 16-20 "Se me ha dado pleno poder"


Homilía de la Misa del Domingo de la Ascensión del Señor

Los chicos, los adolescentes todavía están con clases virtuales y seguramente entre las materias tienen historia. Para los grandes, quizás, la historia es una parte de nuestro pasado cuando fuimos a la escuela, pero estoy seguro que alguna vez nos habrán enseñado que hubo una batalla, que se llamó la batalla de San Lorenzo en la que San Martín y el Ejército libertador triunfaron contra los realistas. Esa batalla de San Lorenzo fue en 1813. Y todos también, seguramente, recordamos a Manuel Belgrano que fue el creador de la bandera y que murió en 1820 y alguno dirá, hoy el obispo tiene ganas de dar clases de historia, no, no. De lo que estoy seguro que todos se acordarán es que en esa batalla de San Lorenzo, hubo un soldado que le salvó la vida de San Martín y que fue el Sargento Cabral, y sus últimas palabras fueron: “muero contento hemos batido al enemigo”; y las últimas palabras de Belgrano en 1820 antes de morir fueron: “ay Patria mía”.

Como que siempre alguien le está prestando atención a cuáles son las últimas palabras, cuáles son las últimas palabras que decimos antes de partir, entonces en la historia nos han enseñado, por ejemplo que el Sargento Cabral que defendió a San Martín dijo esto que les decía recién, “muero contento hemos batido al enemigo”, y Belgrano antes de morir dijo “ay Patria mía”, y hoy la primera lectura y el Evangelio nos dicen cuáles fueron las últimas palabras de Jesús antes de ascender a los cielos. Las últimas palabras de Jesús en el libro de los Hechos de los Apóstoles, que fue la primera lectura son: “recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra” y después Jesús ascendió a los cielos.

Por eso quería prestar atención hoy, ya no a las últimas palabras del Sargento Cabral ni a las últimas palabras de Manuel Belgrano, sino las últimas palabras de Jesús y dice que: “recibirán las fuerza del Espíritu Santo y serán mis testigos”.

¿Qué significa la palabra testigo? Testigo es el que ha visto algo y asegura que lo vio, testigo es el que escucha algo y asegura que lo escuchó, se compromete personalmente con aquello que vio o con aquello que escuchó , por eso testigo, puede dar fe de lo que vio y de lo que escuchó. Y nosotros tenemos que ser testigo, testigos de qué? tenemos que ser testigos de una persona, de Jesucristo, porque esas últimas palabras de Jesús dicen que “serán mis testigos”, es decir tenemos que ser testigos de una persona, de Jesús. Por eso, el papa Benedicto XVI insistió siempre con que el cristianismo es el encuentro con una persona, es el encuentro con Jesús, el cristianismo no es aprender muchas verdades, está muy bien que alguno haga algún curso de formación, pero lo más importante para un cristiano es encontrarse con Jesús.

Siempre me acuerdo que en una de mis comunidades parroquiales, que a veces se criticaba a algunos catequistas porque decían que no habían hecho cursos de formación, no tenían mucha formación, sin embargo, eran catequistas que habían tenido un lindo encuentro con la persona de Jesús, entonces yo decía: quiero catequistas que tengan un corazón grande porque se encontraron con Jesús y no catequistas de cabeza grande porque estudiaron mucho o tenían mucha formación. Testigo de Jesús, por eso es importante que nos encontremos con El, tenemos que transmitir con nuestra vida ese encuentro personal con el Señor, testigos de Él.

Y ¿cómo tenemos que ser testigos? y esas últimas palabras de Jesús dicen cómo tenemos que ser testigos, “con la fuerza del Espíritu Santo”, es decir, impulsados por el espíritu de Dios; testigos alegres, testigos renovados, testigos que estén realmente al lado de las realidades más difíciles, testigos movilizados por el Espíritu de Dios, que transmitan sus frutos, alegría, paz, bondad, amor, ya hablaremos del Espíritu Santo la semana que viene.

Y ¿dónde tenemos que ser testigos? dicen las últimas palabras del Señor, “en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y hasta los confines de la tierra”; a nosotros nos toca en los confines de la tierra, y los confines de la tierra no solamente porque estamos en la Patagonia, los confines de la tierra porque el Evangelio de Jesús es para todos y todas, nadie tiene que quedar afuera del amor de Dios, aún las realidades más difíciles, aún las personas que vivan en situaciones más extremas, lo que el Papa Francisco dice “periferias existenciales”. El amor de Dios es para todos, es un amor generosos, es un amor que tiene que ser como una siembra, para todos lados, echar las semillas del amor de Dios, no es una amor exclusivo, no es un amor para algunos; el perdón y la misericordia de Dios son para desparramarlos hasta los confines de la tierra .

Y en el Evangelio también nos dice cuáles fueron las últimas palabras de Jesús: “vayan por todo el mundo y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles todo lo que yo les mando”. Pensaba en los cuatro verbos: vayan. Jesús antes de partir al cielo nos dice: vayan muchachos a hacer iglesia misionera, a ser callejeros de la fe, vayan, no dice quédense acá adentro, dice vayan. Segundo verbo: hagan, el amor se traduce en obras concretas, el amor se traduce en gestos concretos con los demás, hacer algo por el otro es el mejor modo de ser testigos de Jesús; cuánto amor hemos visto en gestos concretos en este tiempo de pandemia cuánta solidaridad, cuánto compromiso, cuánta generosidad, en gente de las comunidades parroquiales, pero también de otras organizaciones barriales, en gente que quizás dice que no tiene fe, pero se parecen a veces más a Jesús que nosotros, por los gestos de amor que tienen con los demás. Tercer verbo: bauticen, ¿qué significa bautizar? “bautizar” viene del griego y significa sumergirse, empaparse de Cristo, sumergirse en Cristo, que toda nuestra vida, hable del Señor, que no haya necesidad de decirlo con palabras, sino que viéndonos en el mundo, alguno se pueda dar cuenta que somos cristianos, porque perdonamos mucho, porque no hablamos mal de los demás, porque nos tratamos bien, porque tenemos esperanza, porque somos varones y mujeres alegres, empapados de Cristo, sumergidos en Cristo, se nota que somos cristianos hasta por los poros, testigos del Señor. Y el último verbo: enseñen, no como ‘maestros siruelas’[1] que se crees mejores cristianos por que hicieron cursos de formación, enseñes con la vida, enseñen como Jesús que acompaña al lado con los discípulos de Emaús, enseñen con humildad.

Y finalmente, ¿qué es lo que tenemos enseñar? Que Dios nos ama, tenemos que enseñar que Jesús se fue al cielo con sus llagas, y como dice el Papa Francisco: Jesús al ascender al cielo con sus llagas le llevó al Padre de regalo las llagas de las manos, las marca de los pies, para que cuando Dios lo mirara y al ver esas llagas, nos perdonara para siempre, les llagas le dijeran que Jesús ya pagó por nosotros. (Y enseñar) que entonces en el cielo hay un Dios que nos ama con locura, que nos perdona siempre y que siempre nos ofrece su misericordia.

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Después de compartir las últimas noticias de Cáritas Diocesana y antes de la Bendición final, el P. Jorge puso bajo la especial intercesión de María Auxiliadora (en su día), la nueva Carta Pastoral 2020 que presentó a toda Diócesis:

CARTA PASTORAL “Después de mañana, una Iglesia renovada, una caridad creativa” [2]

Mons. Jorge García Cuerva, 24 de Mayo de 2020.

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[1] Referencia a “maestro siruela”: Siruela es un pueblo de la provincia extremeña de Badajoz y el maestro Siruela es un personaje proverbial, surgido del ingenio popular. El refrán que recoge el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, es "como el maestro de Siruela que no sabía leer y puso escuela". (Diario La Nación 8 de marzo, 2008)

[2] Carta pastoral 2020, disponible para lectura y descargar en pdf en: https://primeramisaargentina.wixsite.com/1abril1520/20200524-ctapastoral


 
2020-05-24 Homilía Obispo
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